El mercado de suplementos en EE. UU. y Europa está saturado, incluso un poco caótico, para ser sinceros. Todo el mundo habla de "alta calidad", "puro", "natural"... las mismas palabras por todas partes. ¿Y qué pasa? La gente deja de escuchar y empieza a fijarse. Y lo primero en lo que se fijan es en el envase.